El objetivo del recalce de una cimentación es transferir la carga que vienen soportando los cimientos originales de la obra a otros elementos que mantengan la estabilidad de la estructura gracias a su mayor superficie o a estar instalados en un nivel inferior de cota de apoyo.

Qué indicios seguir para saber si necesitamos inspeccionar los cimientos

Hay algunas circunstancias que pueden ofrecer pistas sobre la posibilidad de que una construcción o edificio necesite pasar por recurrir a un proceso de recalce para estabilizar su estructura.

La identificación de grietas en la estructura, un claro desnivel en el edificio o un corrimiento de tierras suelen ser motivos suficientes para llevar a cabo una evaluación de los cimientos y valorar la necesidad de un recalce.

También puede ser necesario este tipo de intervenciones en casos en los que se ha modificado un terreno cercano al edificio bien con excavaciones o bien con alteraciones en el nivel freático.

Cuándo es necesario realizar un recalce

En todos los casos indicados anteriormente se aconseja llevar a cabo un análisis de la estructura por parte de un profesional para valorar el estado de la cimentación y determinar si es necesario llevar a cabo algún tipo de actuación.

También será obligatorio hacer recalce de cimentaciones cuando se va a modificar la construcción —con la ampliación de plantas, por ejemplo—, se va a producir un incremento de cargas por el cambio de uso del edificio o se van a excavar nuevos sótanos.

Aunque muchas personas se preguntan cómo reforzar los cimientos de una casa ya construida, lo cierto es que se trata de una acción habitual y que tiene unos resultados seguros y muy eficientes. De hecho, existen diferentes técnicas para llevar a cabo el recalce de una obra.

Técnicas de recalce de cimentaciones

Dependiendo de las características del edificio, del origen de asiento y del terreno en el que está situado, existen diferentes técnicas de recalce que se pueden utilizar.

Micropilotes perforados

La técnica de los micropilotes perforados permite trasladar las cargas que transmiten los cimientos de la estructura a capas más profundas que no están afectadas. Su ejecución consiste en pequeñas perforaciones de diámetro 150-200 mm en las que se introduce una armadura tubular y se rellena de cemento. Es una técnica empleada desde la década de 1950 con un resultado satisfactorio en todos los recalces utilizados.

Resinas expansivas

Las inyecciones de resina expansiva permiten la consolidación de terrenos restituyendo las condiciones iniciales del terreno donde apoyan los elementos estructurales (zapatas, losas, muros de carga, etc.). Es la técnica menos invasiva de cuantas existen. Se perfora el cimiento hasta la profundidad diseñada y se procede a la inyección de la resina. El proceso de inyección continua hasta que se produce el inicio del levantamiento (1 mm) lo que garantiza la efectividad del sistema. El inicio del levantamiento se controla con niveles laser.

Micropilotes hincados

Es una técnica menos invasiva que los micropilotes perforados. Permite trasladar las cargas que transmiten los cimientos de la vivienda a capas más profundas que no están afectadas. El gran aporte técnico de esta técnica es que la hinca de cada micropilote es en sí una prueba de carga, es decir, el comportamiento del micropilote que comprobado durante la hinca. La hinca se realiza con un elemento hidráulico por lo que no hay vibraciones. No se transmite vibraciones a la estructura. Técnica muy útil para trabajos de difícil acceso.

Inyecciones de lechada de cemento

El recalce de cimentaciones con inyecciones de lechada de cemento es similar al proceso utilizado con las resinas expansivas. El objetivo es mejorar el terreno que soporta la estructura aumentando su rigidez y resistencia gracias a la inyección de lechada de cemento. Dependiendo del tipo de terreno la inyección colmatará todos los huecos o fracturará el terreno. No tiene capacidad expansiva por lo que la consolidación del terreno circundante es mucho menor que en la técnica de las resinas expansivas. Presenta la incertidumbre de que a diferencia de las resinas expansivas su alcance no se centra bajo el cimiento de la estructura, sino que puede desviarse a otras zonas no deseadas.

En resumidas cuentas, el recalce de cimentaciones es un procedimiento que se utiliza para dar solución a problemas que sufren las estructuras con motivo de asentamientos, errores de cimentación u otro tipo de situaciones que pueda afectar a los edificios.

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